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Posibilidad de nueva crisis en la frontera provocó redadas de inmigrantes

  • (AP Photo-Evan Vucci.)

Washington (AP) - Un aumento en las familias y los niños que llegan a la frontera sur de los Estados Unidos desde Centroamérica, ha provocado temores de otra crisis como la que predominó en las noticias nacionales durante el verano de 2014. Eso podría enturbiar una ya tumultuosa carrera presidencial, dándole más impulso al favorito republicano Donald Trump, mientras crea problemas para la candidata republicana Hillary Clinton y el presidente Barack Obama.
     El número de familias centroamericanas y menores no acompañados que llegaron a la frontera este otoño, es más del doble que el año anterior según la mayoría de las cifras recientes. Los números incluso podrían subir aún más a partir de febrero y comienzos de la primavera, cuando las llegadas tradicionalmente aumentan, excediendo potencialmente los niveles que produjeron la crisis de 2014.
     Tales preocupaciones ayudaron a solicitar al Departamento de Seguridad Nacional, con la estrecha participación de la Casa Blanca, iniciar redadas de inmigrantes en varios estados durante las vacaciones, agarrando a 121 personas para deportación. En algunos casos la gente fue detenida durante redadas sorpresa en la casas en la madrugada, que han enfurecido a los aliados democráticos del presidente.
     Clinton habló con Obama sobre el tema en un foro en Iowa el mes pasado, para pedir el fin a las redadas que dijo “han sembrado miedo y división en las comunidades inmigrantes a través del país.”
     “Tenemos leyes y debemos estar guiados por esas leyes, pero no deberíamos haber armado a oficiales federales para que aparecieran en las casas de las personas, sacando a mujeres y a niños de sus camas en medio de la noche,” dijo ella en una declaración.
     En Capitol Hill, los demócratas de la Cámara estuvieron publicando una carta firmada por más de 100 legisladores exigiendo un fin a las redadas. “Tener gente temerosa de abrir sus puertas a extraños, no ir al trabajo, etc., no es un desarrollo saludable,” dijo la Representante Demócrata de California Zoe Lofgreb.
     Lofgren dijo que comparte las preocupaciones sobre una nueva crisis fronteriza en Centroamérica, pero al igual que otros demócratas, argumentó que los inmigrantes deben ser tratados como refugiados. Muchos están huyendo de la brutal guerra de pandillas en El Salvador, Honduras y Guatemala, los mismos países cuya violencia e inestabilidad forzaron a mujeres y a niños a realizar viajes peligrosos hacia el norte hace dos años, abrumando las instalaciones estadounidenses y produciendo imágenes perturbadoras de niños asustados acurrucados en las instalaciones de la Patrulla Fronteriza.
     Esas imágenes siguen vivas en los políticos, y evitar una repetición es una prioridad. Esta vez vendría en medio de una campaña presidencial donde la inmigración ya es un tema tenso, con Trump insistiendo en que él deportaría a todo el que esté aquí ilegalmente, mientras que el senador Ted Cruz de Texas y Marco Rubio de Florida intercambian crueles comentarios sobre quién tiene el registro más fuerte sobre este tema.
     Una nueva crisis en la frontera solo podría incitar tales disputas, mientras pone a la Casa Blanca a la defensiva. Los funcionarios de la administración dicen que están mejor preparados de lo que estaban en 2014 para una nueva entrada, incluyendo una mayor capacidad para alojar a niños. Pero la administración ha limitado estrategias para detener la marea. Han intensificado la publicidad en los países de Centroamérica para advertir sobre los peligros del viaje, y apuntan a $750 millones en una ley de gastos de fin de año para ayudar a esas naciones.
     Y los oficiales defienden las controversiales redadas, que han sido denunciadas por los otros candidatos presidenciales demócratas ademas de Clinton, mientras dibujan elogios de Trump, quien también tomó el crédito para ellos. Aunque los demócratas cuestionan si tales medidas severas desanimarán a las desesperadas mujeres y niños, los oficiales de la Casa Blanca dijeron que las tácticas están en línea con las nuevas políticas de deportación trazadas por la administración de Obama, que dan prioridad a los criminales y a los recién llegados. Todos aquellos que son objetivo han llegado después de 2014 y han agotado sus opciones legales.
     Ese tipo de explicaciones fracasaron para los defensores como Adelina Nicholls, directora ejecutiva de Georgia Latino Alliance for Human Rights. Varias de las redadas de detención se llevaron a cabo en Georgia y están circulando historias sobre oficiales de inmigración golpeando las puertas y acorralando a las familias. “La gente esta muy confundida, no saben qué esta pasando,” dijo Nicholls. “No estamos contentos con Obama.”

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Thursday, February 4, 2016