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La corte suprema daría a Obama su última oportunidad en la inmigración

  • (AP Photo-Susan Walsh.)

Washington (AP) – Después de siete años, 2 millones más de deportaciones, 2 acciones ejecutivas y 720,000 “Soñadores,” la línea de fondo en el récord de inmigración del presidente Barack Obama sigue siendo una pregunta abierta para muchos inmigrantes y sus defensores. Al final, la Corte Suprema puede llenar el espacio en blanco.
     El mes pasado, aceptando escuchar un reto al plan de inmigración del presidente Obama, la corte levantó esperanzas de que Obama pueda tener una última oportunidad de hacer valer una promesa sin cumplir a millones de inmigrantes, muchos de los cuales se sienten abandonados por las recientes redadas de deportación de su administración.
     Si la corte esta de parte de Obama, dictaminando que él tiene la autoridad de proteger unilateralmente hasta 5 millones de inmigrantes de la deportación, Obama reclamaría una considerable última victoria sobre un tema que lo ha perseguido por años. Su administración, sin embargo, enfrentaría otro desafío – implementar un programa complejo en cuestión de meses cuando los republicanos voten por revertirla con la misma rapidez.
     Si la corte falla en contra de Obama, podría pasar sus últimos meses en el cargo en los titulares de la deportación de personas, en vez de protegerlos de la deportación, como lo había planeado. En cuestión están las acciones de Obama de permitir a los padres de ciudadanos estadounidenses permanecer en el país, junto con una expansión del programa anterior de protección de personas traídas a los Estados Unidos ilegalmente cuando eran niños – conocido como Soñadores. Los tribunales de primera instancia han puesto estos programas en espera en medio de reclamos de que Obama sobrepasó su autoridad, pero la Corte Suprema aceptó tener la última palabra.
     Los defensores dijeron que ven el punto de giro como un reflejo de naturaleza oscilante del historial de Obama sobre el tema. A pesar de sus esfuerzos de pasar una ley de inmigración y usar su poder ejecutivo para proteger a algunos inmigrantes, su política de deportación extensa llevó a los activistas a etiquetarlo como el “jefe deportador” y dejó heridas que algunos dicen que no sanarán.
     Más recientemente, los defensores estaban indignados por las redadas de deportación dirigidas a 121 inmigrantes centroamericanos, argumentando que las redadas sembraron miedo y escepticismo en una comunidad que podría hacer más difícil para los defensores y la administración persuadir a las personas a presentarse luego. Angela Maria Kelley, una experta en inmigración en el liberal Centro para el Progreso Americano, comparó las políticas de Obama con un “romance de escuela secundaria: Un minuto usted esta enamorado, el siguiente lo están botando.” Se siente como que puede asumir una presencia bipolar en la comunidad,” dijo Kelley.
     Se espera que la Corte Suprema se pronuncie sobre la acción ejecutiva de Obama a finales de Junio. Eso dejaría a Obama con apenas medio año para hacer que el programa funcione antes de que su presidencia finalice. La mayoría de los republicanos que se postulan para reemplazar a Obama, ya han prometido terminar el programa si son elegidos.
     El programa expandido de Obama para las personas traídas aquí cuando eran niños estaba a horas de ser lanzado el año pasado cuando un juez lo puso en espera, así que aparentemente, la administración podría prender el interruptor casi de la noche a la mañana con poca preparación adicional. Pero el programa mucho más grande para los padres de ciudadanos estadounidenses no fue tan lejos cuando la corte lo cerro.
     Antes del mandato, Servicios de Inmigración y Ciudadanía de los Estados Unidos ha asegurado una oficina en Arlington, Virginia, para un nuevo centro de procesamiento, con planes de contratar alrededor de 1,000 personas para filtrar las solicitudes. Pero la administración tendría que contratar y entrenar a esos trabajadores, finalizar los formularios y procesos de solicitud y diseminar esa información a los solicitantes.
     Oficiales de la administración predijeron que puede tomar de unas cuantas semanas a un par de meses. En comparación, tomó 60 días lanzar el programa inicial que cubre a la gente traída aquí cuando era niños. Otra interrupción podría venir de los solicitantes, que necesitarían reunir el pago de las solicitudes y los documentos que comprueban que han estado en el país por años. Qué tan rápido el gobierno puede procesar las solicitudes es otra pregunta. En los primeros seis meses del programa anterior de Obama para las personas traídas aquí cuando eran niños, 200,000 fueron aprobados de mas o menos 423,000 solicitantes.
     Trabajar contra el presidente es una profunda incertidumbre sobre lo que pasa con aquellos que solicitan una protección, si un republicano que se opone a las acciones de Obama gana la Casa Blanca. Es casi seguro que se detengan las nuevas solicitudes, pero los defensores de la inmigración predijeron que al próximo presidente le sería más difícil retirar los permisos de trabajo de aquellos que fueron aprobados antes de que Obama dejara su cargo. “Hay una verdadera pregunta en este momento, no menos importante, de si la gente esta o no a salvo de la deportación, porque en las dos últimas semanas hemos visto un incremento en las redadas por parte del presidente,” dijo Karen Tumlin, directora legal del National Immigration Law Center. “Pero la gente esta tan ansiosa por tener la protección de la separación familiar, que si la oportunidad se presenta, anticiparía una tremenda efusión de interés.”
 

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Thursday, February 4, 2016