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Torneos de fútbol callejero llena barrio de Lima

  • A fan of the "Purito Barrios Altos" soccer team holds high his team's trophy as he hugs a player after the Little World Cup of Provenir street soccer championship in Lima, Peru. The team clenched the championship after a day of 30 back-to-back games. (AP Photo/Martin Mejia)
  • In this Monday, May 1, 2017 photo, teams "Purito Barrios Altos" and "Ají San Cosme" play the final game at the Little World Cup of Provenir street soccer championship in Lima, Peru. (AP Photo/Martin Mejia)
  • Residents pay about $2 dollars for a balcony view to watch soccer teams play a semi-final game at the Little World Cup Porvenir street soccer championship annual ritual. (AP Photo/Martin Mejia)
  • A vender sells jello from the goal area during a pause at the The Little World Cup of Provenir street soccer championship in Lima, Peru. (AP Photo/Martin Mejia)

Lima, Perú (AP) – Es una mañana fría bajo los cielos grises, pero los aficionados que se han reunido en el barrio El Porvenir de Lima están calientes para comenzar la Pequeña Copa Mundial – su campeonato de fútbol callejero anual.
Para conseguir buenos asientos, la gente acampa una noche antes, alineando el camino donde los partidos han llenado las calles cada primero de mayo durante medio siglo. Otros pagan el equivalente de $2 por vista desde el balcón de los edificios de apartamentos para ver los partidos que los peruanos llaman “La Fiesta de la Gente.”
El ritual del barrio de clase trabajadora de El Porvenir, comenzó en la década de los 50 como un desafío a la dictadura militar de Manuel Odria cuando fue prohibido jugar en las calles.
El torneo ha sido un gran foco para los aficionados peruanos durante un tiempo, porque la selección nacional del país no ha clasificado para jugar la Copa Mundial de fútbol internacional desde 1982. “Aquí juegan sin barreras. Esto es para 'machos' y es una locura ser un árbitro,” dijo un aficionado, Teodoro Aquino, que estaba tomando cerveza con unos amigos el día anterior al primer partido. Aquino ha asistido al campeonato durante cuatro décadas en su esquina de la capital con alta incidencia criminal.
Todos los 56 equipos traen consigo a sus más fervientes aficionados para defender cada gol, y las disputas pueden llegar a los golpes, así que alrededor de 50 oficiales de policía anti disturbios vigilan el campo de asfalto en la competencia de este año. La policía golpea a los aficionados tratando de invadir el campo durante los descansos entre partidos y los vendedores trabajan para la multitud vendiendo gelatina y papas al horno.
Los árbitros tienen protección especial puesto que la mitad de los espectadores nunca están de acuerdo con un llamado y los más descontentos son capaces de lanzar botellas y huesos de pollo. Pero los árbitros no miden sus palabras y parecen estar inmunes a la presión que viene de las tribunas. Los jugadores paran para rezar antes de entrar en el campo y los aficionados encienden bengalas desde las líneas laterales.
Al final del día, después de 30 partidos, el equipo del barrio de la capital Purito Barrios Altos se lleva a casa el trofeo de este año, un premio en efectivo de $2,500 y 12 pares de zapatos de fútbol. Un seguidor del equipo ganador amenazó a los aficionados rivales que desafiaron el resultado final mientras trotaba alrededor mostrando el trofeo de su equipo.

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Wednesday, May 31, 2017