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¿Otra vez es Navidad?

  • Agustin Martinez. Beaufort, SC
  • Foto por Rosie Bullock.

“¡Ya casi llega la Navidad!”
Mi amiga querida tenía un aspecto de estrés en su cara- del tipo que uno tiene cuando los momentos son difíciles y el dinero es escaso.
Otro año ha pasado volando, dejando a muchos de nosotros preguntándonos qué pasó. Cada año planeamos hacer cosas de manera diferente y cada año nos invade el afán de las fiestas. Una vez mas, nos encontramos enfrentando una nueva temporada de Navidad mientras todavía seguimos pagando las cuentas de los regalos del año pasado.
La Navidad puede ser una época del año muy frustrante y deprimente. No estamos listos. No tenemos suficiente dinero. No tenemos suficiente tiempo. No sabemos qué comprar. Y la sola idea de ir de comprar hace que nuestra presión arterial suba.
El Viernes Negro es lo más nuevo de nuestras fiestas. Este día declara nuestra lealtad al consumismo. De alguna forma hemos transformado la tradición navideña en una glorificación al exceso. ¿Es realmente la época para estar alegres o la época para ser materialistas?
Podría ser que hemos perdido el control de lo que solía ser una época alegre del año y, si eso es cierto, ¿hay un camino de regreso? ¿Podría haber otras razones para celebrar la Navidad?
Aquí hay dos soluciones para este dilema- celebrar la época como un momento para la unión familiar o celebrarla en el sentido religioso tradicional de la Navidad.
Celebrar la Navidad como una época para que la familia se pueda involucrar en intercambiar regalos, pero más importante, debería ser una época para crear recuerdos y continuar las tradiciones familiares.
Algunas familias tienen tradiciones que se remontan a generaciones- actividades tan simples como un brindis en una cena especial o asistir a una misa a media noche. O se pueden involucrar en actividades que requieran una planificación detallada- como organizar una escena del nacimiento en vivo.
Algunas familias se están adaptando al concepto del minimalismo y están comprando muy pocos regalos. A cambio escogen pasar “tiempo juntos” por encima de las indulgencias. Otras familias están realizando proyectos de servicio público, como ofrecer tiempo como voluntarios en un hogar de ancianos o en un refugio de personas sin hogar. En lugar de recibir, ellos están dando.
Hacer estos cambios puede ser un verdadero reto, dependiendo de qué tan mimados son sus hijos. Pero se puede hacer. Más importante, la navidad se puede convertir en una ocasión festiva y no en un evento temido.
Hablé con un grupo más pequeño de amigos que celebran la Navidad por una razón diferente. Se adhieren a la perspectiva religiosa tradicional de la Navidad. Esta perspectiva está bien registrada a través de las escrituras- especialmente en el Evangelio de Lucas. Este evento también fue profetizado cientos de años antes por el Profeta Isaiah (Isaiah 9:6).
En una palabra- Dios envió a su Hijo para salvar a la humanidad.
Celebrar la Navidad en el sentido religioso tradicional ofrece una sensación de cercanía con nuestro creador y de gratitud por tan increíble regalo. Es librarnos del materialismo de la Navidad de los tiempos modernos. Intercambiar regalos es una parte de esa celebración, pero no el foco central. Hace mucho más grande la Navidad que una compra compulsiva. También la hace un evento diferente a cualquier otro en la historia de la humanidad.
Cualquiera de estas perspectivas de la Navidad es mejor que la tradición actual del exceso.
Ya estamos invadidos de estilos de vida estresantes. Esta Navidad espero pasar tiempo con mi familia, adorando a Cristo y recordando los muchas memorias de los años pasados cuando los pequeños pies corrían por nuestra casa en anticipación a la celebración del nacimiento del hijo de Cristo.
¡Feliz Navidad!

Issue Month: 
Wednesday, December 13, 2017