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Los puertorriqueños se van para territorio estadounidense mientras persisten los problemas con la tormenta

  • Lourdes Rodriguez y su esposo David, posan para una foto en Tampa, Florida. (Foto AP/Chris O'Meara)
  • Miles de personas evacuando de Puerto Rico hacen fila para subirse a un crucero, como resultado del huracán Maria, en San Juan, Puerto Rico. (Foto AP/Gerald Herbert, archivo)

Miami (AP) – Lourdes Rodriguez huyó de Puerto Rico después de que el huracán Maria llenara de barro su casa en el pueblo de Vega Baja al norte, dañando sus colchones y otras pertenencias. Pensaba que sería una corta estadía con su hija en Florida, pero después de tres semanas, todavía no había electricidad ni agua en su casa.
“Vamos a estar aquí indefinidamente,” dijo la mujer retirada de 59 años en una entrevista en casa de su hija en Tampa. “Ha sido una locura, totalmente inesperado, algo que nunca antes había experimentado.”
En San Juan, Efraín Diaz Figueroa, de 70 años, se sentó a escuchar un radio de baterías en medio de la destrucción de su casa, sus paredes colapsaron en el patio y la ropa y los colchones se empaparon con la lluvia. Una hermana estaba llegando para llevarlo con su familia a Boston: “Voy a vivir mejor allá,” dijo Figueroa.
Decenas de miles de isleños partieron hacia territorio estadounidense para escapar de inmediato de las secuelas de la tormenta. Con las condiciones en casa todavía graves – casi un 85% de los residentes todavía continúan sin electricidad y un 40% están sin agua, y no se espera que esté completamente restaurada por meses – muchos se encuentran luchando por hacer nueva vida lejos de la isla.
Particularmente en los estados con amplia población puertorriqueña, como New York, Illinois, Florida y Connecticut, las personas están pasando la noche con familiares, mientras tratan de buscar vivienda, trabajos y escuelas para sus hijos a largo plazo.
“Ahora mismo me encuentro en el limbo,” dijo Betzaida Ferrer, una retirada de 74 años que se mudó de Miami a Puerto Rico en julio y ahora se encuentra de regreso tres meses después, solo que esta vez sin un lugar propio. Sigue tratando de buscar un trabajo que le permita pagar los $1,300 de renta al mes, más del doble de lo que debía pagar en casa.
“Estar en una situación como ésta, donde usted necesita ayuda es horrible,” dijo Ferrer, quien se esta quedando con amigos y esta tomando un programa de entrenamiento laboral de tres horas al día.
Ha habido varios éxodos migratorios mayores de Puerto Rico al continente a través de los años, más recientemente durante la década pasada cuando la población de la isla se redujo a casi un 10% debido a una resección económica que no muestra señal de aliviarse pronto.
El huracán Maria pegó el 20 de septiembre y, de acuerdo a las últimas cifras del gobierno de la isla, mató a por lo menos 45 personas. También creó un nuevo pico que podría tener efectos demográficos duraderos en Puerto Rico y en el continente.
Creo que podríamos esperar que las personas que no planeaban quedarse permanentemente, lo podrían hacer ahora,” dijo Jorge Duany, un profesor de antropología de Florida International University que ha estudiado por mucho tiempo la migración de la isla.
Muchos de los que se fueron son ancianos o personas enfermas que huyeron o fueron evacuados por los peligros planteados al vivir en una isla tropical sin electricidad o aire acondicionado y agua limitada por un periodo indefinido de tiempo.
El éxodo ha sido exhaustivo para personas como Madeline Maldonado, quien se quedó en un hotel en New York cuidando a sus dos nietas antes de irse a casa de unos amigos en Washington.
“Necesito regresar a mi país,” dijo en el hotel con las dos niñas de 9 y 13 años, aunque no esta claro cuándo pueda ser posible.”
Aunque los puertorriqueños han crecido acostumbrados al clima severo y a la privación, la extensión de la devastación de esta tormenta ha sido más de los que muchos pueden soportar.
“Experimentamos algo similar con el huracán Hugo hace más de 20 años. Luego vino el huracán George,” dijo Carmelo Rivera, un hombre de 78 años de la ciudad central de Caguas, que se esta quedando con familiares en Long Island, New York. “Pero nada había sido tan difícil como Maria.”
Es muy pronto para saber exactamente cuántos han salido del territorio, pero Florida dice que más de 20,000 han llegado al estado desde el 3 de octubre. Ya había casi 1 millón de puertorriqueños en el Estado del Sol, seguido solo por New York.
Muchas agencias y jurisdicciones estadounidenses están ayudando a los isleños a hacer transiciones de emergencia. Las escuelas de derecho incluyendo Florida A&M y University of Connecticut, han acordado aceptar a estudiantes de Puerto Rico. Las Escuelas Públicas del Condado de Miami-Dade han ofrecido adaptar el currículo y cambiar las rutas de los autobuses para ayudar a evacuar a los niños. El gobernador de Florida, Rick Scott, ha dicho que los profesores desplazados no tendrán que pagar por certificados para trabajar en su estado, y ordenó que los precios de las licencias para ciertos profesionales como agentes de bienes raíces y barberos, fueran suspendidos para las personas que huían de la tormenta.
Aún así, es una transición difícil para muchos.
Rodriguez dijo que su familia esta tratando de saber si necesitan vender su casa. No lo quieren hacer, pero no tendrán opción si quieren sobrevivir y construir una vida nueva en los Estados Unidos. Después de quedarse inicialmente en casa de su hija, ella, su esposo, otra hija y dos nietos ahora están viviendo atestados en un apartamento rentado de dos habitaciones.
Rodriguez dijo que antes habían considerado mudarse al continente, pero nunca se imaginaron que sería bajo esas terribles y forzosas circunstancias: “Ha sido una situación desesperante.”

 

 

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Thursday, January 4, 2018